dimecres, 20 de desembre del 2017

SE LLAMABA CONCORDIA.

Hago unas líneas dirigidas sobre todo a ti, que vives, trabajas y amas a Catalunya y has decidido dar confianza a algún partido de los favorables al 155 (PP, PSOE, C 's y -tras las maniobras contra Fachín y las palabras de Monedero- también los Comuns) .



Podríamos estar una vida entera esperando recibir la cordialidad sincera del resto de España, esperando un encaje que no es que sea imposible, sino que lo HAN HECHO imposible.
Es un pez que se muerde la cola casi desde el fin de aquella operación político-social llamada "Transición". Hoy es el muro con el que han topado tantas y tantas personas con amigos dentro de España que se han negado a entenderlos o incluso -después del 1 de octubre- les han negado la amistad. Quizás sea tu caso.

Si la Constitución de aquel inicio de régimen hubiera sido redactada y pactada con sinceridad, si el sistema político hubiera nacido con HONESTIDAD, habríamos visto nacer un Estado (un Reino, si lo deseas), muy diferente de lo que desde este septiembre has descubierto que teníamos.

Un estado realmente democrático hubiera hecho una apuesta seria para educar a la sociedad en dos temas clave:
1) La democracia.
2) La multiculturalidad, la diversidad.

Estos dos aspectos, en un inicio con un trato vacilante, muy pronto fueron maltratados. Y en tres campos clave: la escuela, los medios de comunicación, y la política (el ejercicio de ésta).

LA ESCUELA ESPAÑOLA no es mucho más que una continuación estructural de aquella bestia franquista que se encargó de destrozar la obra de los maestros de la República. No hablo del trabajo concreto de cada maestro. Creo que tanto en Catalunya como en España hay muchísimos con ilusión y con ideas que podrían hacer una escuela excelente, pero la estructura, el peso de la burocracia, los temarios controlados, la inopia de una sociedad que ha acabado incluso agrediendo maestros, han creado un monstruo nada útil.
No sirve para disminuir la homofobia; no sirve para disminuir el racismo; no ha cultivado el espíritu crítico y no ha servido para que los españoles de calle entendieran la diferencia, la riqueza de la diversidad cultural y sobre todo de criterio personal.

Esto, no lo arreglará nadie, ni en Madrid ni en Barcelona. No te engañes. No entra en ningún programa.

En cuanto a la PRENSA y las TELEVISIONES y RADIOS PÚBLICAS y PRIVADAS huelga decir que en ningún momento se hizo ninguna apuesta fuerte más allá del "Sano Regionalismo Español" (la prehistoria rústica del "Café para Todos"). Con cuatro programas menores en horarios poco concurridos y con una programación (con una cierta excepción en Cataluña y quizás alguna televisión autonómica) que no invierte en pensamiento crítico ni a los problemas sociales, o los valores democráticos; sino que ofrece telebasura y noticias al servicio del gobierno del estado, las corporaciones y el sistema, las 24 horas del día.

Aquí tampoco hay ninguna intención de cambiarlo, bien. Si: existe la intención de llevar a TV3 y la Corporación Catalana las maneras de hacer del territorio "nacional".

Finalmente, el tercer pilar, el de LA POLÍTICA. En este campo hay que decir que la ineptitud ha sido de manual. Incluso con algún modelo digno de ser enviado al tribunal de La Haya por delitos de odio: de difusión, de inyección y de explotación del odio. El tema autonómico primero se diluyó con la estrategia del "Café para Todos", pero a partir de ahí la política llorona a la par que complaciente del Pujolismo (siempre ambicioso de significarse en la política estatal) junto al uso imprudente y criminal del tema catalán por los partidos estatales y sus delegaciones regionales ( "han dado a los catalanes un cagarro, los extremeños queremos DOS!", etc.) alimentaron un odio que creció exponencialmente desde los años ochenta del siglo XX hasta hoy.

Abonaron un odio que ni su escuela ni su televisión en ningún momento se preocuparon de reconducir o combatir. Ni tan siquiera sé decirte si se dieron cuenta (no sé si fue malicia o estulticia ...). Llegados aquí ... ¿podemos pensar que ningún partido estatal dejará de jugar con las concesiones y pactos con los catalanes para sacar rédito electoral? ... Vamos! No me hagáis reír !!!

Y es por eso que nos hemos encontrado aquellas roturas de amistad o de familia que relataba al principio. Es por eso que el sufrimiento de tantos catalanes ha generado tanto poca empatía. Es por ello que las Redes Sociales supuran tanto odio (a menudo inmoral e inhumano) contra los catalanes. Finalmente, más gráfico: es por eso que se organizan aquelarres como el del #Aporellos. Es su educación, son sus creencias, es la esencia del pensamiento de muchos españoles: la diferencia es negativa y la discrepancia es un ataque. Es un sistema de pensamiento diametralmente opuesto al nuestro en estos campos concretos. Está claro que hay librepensadores, gente de movimientos alternativos ... lo que deseéis. Pero no son lo suficientemente significativos ni influyentes para hacernos de interlocutor o conseguirnos una mejora de trato.

Así pues, amigo de los ciento cincuenta y cinqueros ... por favor, piénsatelo muy bien antes de darles tu confianza. Si lo que pretendes ES UNA ENTENDIMIENTO. Por su vía no llegará nunca. La discrepancia y la crispación han sido, son y serán SU NEGOCIO. Ahora también la IMPOSICIÓN.

Tomemos nuestro camino, al menos de momento, y llegado el día alguien por fin se dará cuenta. Dar confianza ahora al club del 155 es borrar todo lo que hemos conocido hasta ahora. Es abonar un segundo 1939.

TU MISMO!

Ramon Riera

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